La carta
Hola,
ya sabes a quién deberías conocer. El problema no es saberlo: el problema es todo lo que hay en medio.
Tu trabajo depende de conversaciones con personas a las que nunca has conocido, y LinkedIn es donde están. Pero llegar a una sola conversación requiere muchos pequeños pasos, y ninguno se puede saltar:
- abrir la búsqueda y recorrer los resultados;
- abrir un perfil cada vez para ver si merece la pena;
- pensar qué escribir, y escribírselo a cada uno, porque una frase igual para todos se nota;
- acordarte mañana de a quién has contactado ya y a quién no;
- volver a empezar desde cero al día siguiente.
Es el trabajo que nunca consigues hacer. Llega una semana llena de compromisos, la lista se queda parada, y tu red crece con las personas que pasan por casualidad, no con las adecuadas.
Mientras tanto, otra persona encuentra el tiempo de escribir a esas personas, y habla con ellas en lugar de ti. No porque sea mejor que tú: porque ha tenido el tiempo.
Para eso existe LKDN Autopilot. Tú nos dices quiénes son tus mejores clientes; él busca personas como ellos, mira su perfil, envía la solicitud de conexión con una línea que habla de ellos y, cuando aceptan, hace una sola pregunta. El trabajo largo lo hace él, al ritmo de una persona. Tú intervienes cuando alguien responde.
Más abajo ves cómo funciona, paso a paso, y encuentras las respuestas a las preguntas que ya te estás haciendo.
El equipo de LKDN Autopilot
